F1

Dos Pilotos Número 1, Nunca Resulta

Foto: Rocío Romero.
Texto: Paulo Alexandre Texeira.

El 23 de abril de 1989, en Imola, dos pilotos de McLaren pactaron algo entre ellos.  El primero en llegar a la  curva Tosa en primer lugar sería el primer piloto para el resto de la temporada.  Estos pilotos fueron Alain Prost y Ayrton Senna.  En la partida, Senna fue  mejor que Prost, pero más atrás, Gerhard Berger, se estrelló contra Tamburello, y finalmente se incendió y se interrumpió la carrera.  Una nueva largada, y esta vez, Prost, tuvo mejor salida sobre Senna, en manos de quien quedaba el pacto. Senna, afirmaba que la primera partida era lo que contaba y que Prost, no obedeció.

El resultado es conocido: una rivalidad interna entre ellos que terminó al final de esa temporada con la colisión en Suzuka y la descalificación del brasileño, dando el título a Prost.

Jerarquías entre pilotos que tienen espíritu y madera de primer piloto por norma general, nunca resultan. Ey podemos mencionar otros casos, como el de Ferrari en 1990, entre Nigel Mansell y Alain Prost. Y en 2007 cuando Lewis Hamilton, entró de manera imponente en una McLaren, donde Fernando Alonso, ya se veía acariciando el tricampeonato, pero no, Hamilton decidió ser tan veloz como el español y sin que Ron Denis impusiera jerarquía (aunque si favoritismo). Y después, el “Spygate” no ayudó en nada. Senna, Prost, Mansell, Alonso, Hamilton… todos fueron campeones del mundo y no tienen menos de 30 victorias en Grandes Premios. ¿Acaso los veríamos a ellos como segundos pilotos, escuderos trabajando para el bien del equipo, privados de ganar el lugar más alto del podio está reservado para el primer piloto? No, te digo porque: porque el segundo en llegar es el primero en perder. El propio Senna lo dijo una vez, estoy aquí para vencer, y no para ser un un segundón.

Ahora, vamos al presente.  Sebastian Vettel, 32 años, piloto de Ferrari, cuatro veces campeón del mundo, ganador de 53 Grandes Premios, 14 de los cuales han sido con la Scuderia.  Su compañero de equipo es Charles Leclerc, diez años más joven, ganador de dos Grandes Premios en 37 participaciones.  Ambos tienen algo en común: el espíritu de primer piloto.  Y ese piloto tiene que ser egoísta y altamente competitivo.  Es tu primer oponente con el mismo derecho. Si no lo sometes a preocuparse por los demás, nunca lo dejarás solo.

Es cierto que Vettel tuvo algunos momentos para olvidar, especialmente aquella retirada del Gran Premio de Alemania de 2018, así como algunas otras desaciertos y descuidos en las siguientes carreras.  Y su penalización en el GP de Canadá, después de haberse despistado y regresar al frente de Lewis Hamilton, parecía haber solidificado la idea de “ya” o “conductor activo retirado”.  Entonces Charles Leclerc quiso aprovechar eso, pero también tuvo sus problemas, a saber, un accidente … en Hockenheim, en una carrera donde Vettel,después de salir de último, finalmente terminó segundo, recuperando un poco su confianza.

Entonces el Ferrari ha comenzado a ganar, y en Sochi ambos decidieron pactar algo.  Como hicieron Senna y Prost 30 años antes, en Imola.  “Tu vas al frente y yo recupero el puesto más adelante”, deben haber dicho algo así.  Pero Leclerc, olvidó que Vettel, no es, no tiene, y nunca tendrá el espíritu de piloto número dos.  Este tipo de corredor nunca se rebajará.  En 2010, venció a Mark Webber en Turquía mientras competían por el puesto.  Y en la parte final de esa temporada, cuando el australiano estaba perdiendo fuerza y ​​pidió imponer una jerarquía, después de la victoria del alemán en Brasil, Christian Horner y Helmut Marko, dijeron “no”.  Vettel terminó siendo campeón y Webber, ya no tuvo esta oportunidad.  El “Multi21” de Sepang confirmó su “instinto” y la clara idea que el australiano era el segundo piloto con un auto campeón.

Pero también lo tiene Leclerc.  En Italia, Lewis Hamilton, sintió eso, cuando intentó pasar en la Variante Roggia jugándose el liderazgo de carrera con Charles Leclerc.  Y al final, dice que aprendió mucho a observar el monegasco.  Que tiene “Killer Instinct“, el joven saboreó una victoria y ya exige a Ferrari.  De allí las escenas de Singapur y la de Sochi.

Intentar imponer jerarquía a dos primeros  pilotos es inútil.  Tienen que pedirles que no rompan sus autos en una orgía autodestructiva, en beneficio de la competencia.  Eso fue lo que Toto Wolff, le exigió a Lewis Hamilton y Nico Rosberg, y no siempre cumplieron lo pactado, para muestra,  Barcelona 2016. No se podía creer que un joven en su primera temporada en un gran equipo mostrará sus garras en la primera carrera, como  Lo hizo Leclerc, en una repetición de eventos pasados, pero pedirles a éstos que esperen su turno es admitir que se retiran.  Solo juegan para el equipo si son los ganadores.

Y si ambos se quedan en Ferrari para el 2020, y la Scuderia les da un auto ganador, especialmente combate de combate hasta la autodestrucción.  Senna y Prost eran así y, curiosamente, muchos de nosotros aplaudimos.

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Ferrari Determined to Return to Their Winning Ways

Foto: Rocio Romero
Texto: Matthew McKelvie.

Since the first race back from the summer break, Ferrari has displayed a strong run of form with Charles Leclerc securing four consecutive pole positions. This unforeseen surge in pace has been said to be a result of Ferrari’s major aerodynamic package, which included a new nose, floor and diffuser for the Singapore Grand Prix. While it was expected that Ferrari would be successful in Monza, a power-demanding circuit, their strength on higher downforce circuits, like Singapore and Sochi, came as a surprise to both the competitors and the team itself.

Traditionally, Ferrari’s robust power unit has allowed the team to excel at low-downforce circuits. However, prior to their aerodynamic upgrade, they were lacking pace at most other race tracks. According to Mark Hughes and Giorgio Piola, technical analysts, Ferrari were unable to use as much rear wing as their rivals in order to give the car a drivable handling balance. 

Achieving stronger results at maximum downforce circuits is not as simple as just ‘using more rear wing’. While an increase in wing level will always increase downforce on any track, it also drastically increases drag. Increased drag is responsible for lower top speeds along straights. Not only do these alterations negatively affect top speed, but changes to the aerodynamic setup are also associated with a plethora of other difficulties. One of these difficulties being: tyre overheating. A combination of high air temperatures, along with tight twists and turns caused the tyres to overheat in Hungary, resulting in poor performances from both Leclerc and Vettel, according to the Ferrari boss. Furthermore, drastic increases in the height of the rear-wing can lead to a loss of front-end traction, causing the car to under steer into corners. 

Therefore, in order to succeed at high-downforce circuits, a complete overhaul in the way that the car’s aerodynamic package functioned was necessary. This is exactly what happened in the three weeks of the summer break. Coming into Sochi on the back of three successive poles, Ferrari were confident in their abilities. Despite Leclerc continuing this run of pole positions, an MGU-K malfunction in Vettel’s car ruined the chances of a 1-2 finish.

Looking ahead to Suzuka, a medium downforce circuit, Ferrari are determined to return to their winning ways. With only one turn of Suzuka’s 17 having a minimum cornering speed of less than 100km/h, a good high-speed balance will be pivotal in determining success.

“Our performance level was good in Sochi, which is how we managed to take our fourth straight pole position, but we know that in order to be at the front in Japan, every aspect of our work must be perfect,” Binotto said.

“That’s the way we are going to approach the race in Suzuka, trying to extract all the available performance from the car package.

“If we can do that, then we hope to be able to be as competitive as we have been in recent races.” Binotto stated.

About Matthew McKelvie: 17-Year-old Formula 1 enthusiast. Daniel Ricciardo Fan. Interested in all things to do with sport, geography and economics.

F1

De la Risa de Lando a lo Serio de Sainz

Por: Rocío Romero Navarrete (Serena)

También fuimos testigos, de como el equipo se ha venido abajo, desde el último campamento conseguido por el equipo en 2007, con algunos intentos de recuperación como fue el caso del 2011 que acabaron la temporada de constructores segundos al igual que su piloto Jenson Button, en el campeonato de pilotos, pero para entonces era imposible domar a los del equipo austríaco Red Bull.


No obstante, tras marcharse Hamilton, el equipo ha hecho intento de cambiar un poco la imagen,  pero aún bajo la dirección de Ron Denis, la historia parecía imposible. Los tiempos habían cambiado y la vieja escuela de Denis al parecer no mejoraba, y vimos como desde el tercer lugar que ocupaba en el 2012, bajó al quinto lugar durante 2013 y 2014, en el 2015 tocaba fondo, no se podía hacer absolutamente nada, a pesar de contar con 2 campeones mundiales conduciendo sus monoplazas (AlonsoButton). Ni estos podían hacer magia. Button dice adiós en la temporada 2016, y se une al equipo, el joven belga, quien para su mala suerte, podría decirse, tuvo el mismo sinsabor en la casa McLaren que tuvo el mexicano Pérez.

La restauración del equipo, las promesas de Zak Brown tardaban en llegar,  el español cansado de no volver a ver los frutos deseados, se retira también en 2018. Y ahora, nueva temporada,  dos rostros frescos, uno más simpático que otro. Un adorable Lando Norris y uno que es su polo opuesto, Carlos Sainz Jr.

Sainz, inició en el gran circo en el 2015, al mando de un Toro Rosso, pero junto a un Max Verstappen, quien desde el primer momento ya era el favorito del equipo, pero sin embargo,  esta temporada valió la pena para ambos. En el 2016, por lo sucedido entre Kvyat y Vettel en par de ocasiones,  le costó el asiento al ruso, dentro del equipo grande de Helmut Marko, y deciden devolverlo a Toro Rosso, ascendiendo al piloto holandés,  y convirtiéndose inmediatamente en el piloto más joven en ganar una carrera en Fórmula Uno. Nada fácil para Sainz, y su nuevo compañero ruso, aunque comprensible lo del joven Verstappen, por la diferencia de puntos entre ambos en su temporada de estreno. Así al final del año, acababan Sainz 12 y el ruso en la posición 14. En 2017, Sainz inició con Toro Rosso y luego cambió a Renault casi a final de temporada, volviéndonos locos a todos con tanto cambios de pilotos. 10 equipos y 24 pilotos se contabilizó al culminar el campeonato. Resumiendo, Sainz ha hecho 97 grandes premios, ha tenido 7 compañeros de equipos, ha estado con 3 constructores en sus 5 temporadas y consiguiendo como mejor resultado, el cuarto lugar en Singapur 2017, justo cuando anuncian que se irá a las filas de Renault después del Gran Premio de Japón.


2019 año nuevo, temporada y equipo nuevo y el conductor más experimentado del equipo inglés. Hoy el piloto dorsal número 55, es el número 7 en la tabla de pilotos, destacando bastante dentro de lo que ha sido una buena recuperación del equipo. Pero muchos se preguntan, ¿Porqué el español no atrae a la media deportiva del todo? Bien lo vimos durante el Gran Premio de Italia, como único piloto que estaba haciendo vuelta por conseguir mejorar su tiempo para la pole position,  en tan desastrosa quali y las cámaras mostraron tanto como pudieron, pista, boxes, coches atrapados detrás de los semóforos de salida, público, todo, pero menos al protagonista, Sainz.

Por otro lado tenemos a un simpático Lando Norris, y cuando digo simpático lo digo de primera mano. Es que este chiquillo se hace querer, quizás por ser tan chico que los humos no se le han subido aún a la cabeza. Siempre le podemos ver al inglés, como es capaz de quedarse con los mecánicos después de cada carrera y hacer bromas de él mismo, aparte de compartir los mejores memes en sus redes sociales. Ya hasta compite con Daniel Ricciardo para ver quién se ríe más en el paddock. Sus números podrían ser muy buenos, pero la poca fiabilidad del coche le ha hecho quedarse atrás en los puntos con 5 retiros. Sumando apenas 35 puntos en esta su primera temporada como piloto oficial. Este joven inglés, con tan solo 19 años, agrada tanto a los medios, como a sus colegas, y se está ganando el corazón de los espectadores quienes lo apoyan durante los fines de semanas de carrera y esperan ver junto al piloto australiano de Renault, que travesuras inventan o adivinar, de que se ríen.

Y creo que allí es donde doy en el clavo, el experimentado Carlos Sainz, simplemente con su carácter ‘muy español’, de respuestas muy secas, quizás le haga pasar como alguien con poca simpatía. Sainz, un joven que, busca hacerse una carrera sin ser tildado como “el hijo de”, siente la presión, de que un todavía adolescente, está haciendo una gran temporada de rockie, que es capaz de reírse de él mismo y quedarse animando a su equipo post carrera, o simplemente detenerse a para tomarse una foto con un fanático, firmar autógrafos a quien se lo pida y tomarse la molestia de responder una pregunta a todo periodista que le pregunte.  estos pequeños detalles, hacen peso para la prensa deportiva, para los periodistas que pertenecen a otras nacionalidades de cada piloto.  

En fin, polos opuestos son los pilotos en McLaren, pero ambos con talento, juventud y madurez. Seriedad y risas, buscan consolidarse. Y por esta vez el equipo que una vez formó Bruce McLaren, parece ya estar encaminado a volver a ser el gran equipo que siempre ha sido.

Saludos,

Rocío Romero Navarrete

F1

Williams

Foto: Williams.com

Texto: Paulo Alexandre Texeira.

Frank Williams es un hombre respetado.  Todos vieron a Lewis Hamilton sentado a su lado como conductor, conduciendo un Mercedes convertible antes del Gran Premio, para conmemorar su medio siglo en la Fórmula Uno. Fue un hermoso gesto de respeto hacia un hombre tetrapléjico y con 77 años de edad, cuya salud se ha debilitado severamente en los últimos años y lo ha mantenido fuera de la vida diaria de su equipo y el paddock en cada Gran Premio.

Y eso es lo que tiene el equipo este año: respeto por el legado.  Porque mirar la grilla de salida del Gran Premio de Gran Bretaña en Silverstone y ver la posición de sus pilotos fue sin duda, algo penoso.  Ver a George Russell 19th y Robert Kubica detrás, hace que la gente diga, que la casa de Grove, tiene los días están contados.  Por cierto, ahora circula el chiste de que si hacemos una lista de cosas con veinte puntos, tenemos que poner a Russell y Kubica en los lugares 19 y 20.

Cuarenta años antes, en 1979, el escenario era diferente.  En el mismo lugar, Williams celebró su primera pole position gracias al australiano Alan Jones.  Su compañero de equipo, el veterano suizo Clay Regazzoni, era quinto en la parrilla, pero con calma, aunque satisfecho, estaba Frank Williams.  Al día siguiente, celebraría su primera de 114 victorias en la historia de la Fórmula 1, y no fue la culminación de un sueño … no, era una obsesión desde hacía diez años. Cuando caminó por la calle de la amargura.

Cualquiera que haya visto el documental sobre el equipo sabe a qué me refiero.  Un hombre obsesionado con el automovilismo, que vio la pérdida de un gran amigo, el escocés Piers Courage, en un accidente en el GP de Holanda de 1970, que vivió de los restos de los equipos para hacer realidad su sueño, que a mediados de 1976 parecía haber entrado en un callejón sin salida cuando Walter Wolf lo despidió, después de haber comprado el 50 por ciento de su equipo, y seis meses después, el sudafricano Jody Scheckter celebraba en Buenos Aires en la cima del podio, todos los sacrificios habían valido la pena.  .  Y la clave de ese éxito provino de mano de su mano derecha, Patrick Head, y una mujer fuerte detrás del de él  Virgina (Ginny), que no dudó en romper un matrimonio para seguir ciegamente a Frank y su sueño de triunfar en la Fórmula 1.

Y luego el FW07 y el dinero saudita hicieron el resto.  Un año y tres meses después de Silverstone en Watkins Glen, Jones fue coronado campeón mundial.  El primero de nueve títulos de piloto y siete títulos de constructor.

Para Williams, este cruce del desierto es malo, pero no es nada para él.  Él es resistente y persistente, creyendo que la bonanza llegará tarde o temprano.  Para alguien que quedó paralizado del cuello para abajo en un accidente en 1986 y estuvo al borde de la muerte varias veces, con Ginny siempre a su lado, sin querer renunciar al hombre que amaba. No es nada para quien regresó la pesadilla de Courage, 24  años más tarde, en Imola, que no ha celebrado una victoria desde el GP de España de 2012, con Pastor Maldonado, quizás la más inesperada de sus 114 victorias, ver sus autos en la última fila de la parrilla de salida es solo un hipo.  Nada que no hayas visto antes.

Mientras Frank esté vivo, y mientras todos tengan su espíritu de nunca rendirse, nunca bajar los brazos, la historia de Williams siempre será un ciclo eterno entre el triunfo y la derrota.  Un año malo parecerá bueno, se corregirán los errores, aparecerá el talento y algún día volverán a celebrar.  Ginny se fue, Frank todavía se aferra a la vida, no queriendo darse por vencido, durmiendo en la fábrica porque esa es su vida.  Y lo hemos visto en Ferrari y McLaren: los años del desierto fueron seguidos de prosperidad, victorias y títulos.  Y escucharemos sobre Williams nuevamente, no por las bromas, sino por la buena razón.

F1

Para Kubica, El Cielo es el Límite.

Foto: Rocío Romero Navarrete

Tengo que quitarme el sombrero ante Robert Kubica.  Regresar a un auto de Fórmula 1, ocho años después de un accidente en el que  su mano derecha resultó maltratada, y que ha estado no solo meses meses, sino años, haciendo fisioterapia para recuperar la mayor cantidad de movimiento posible, es una hazaña tan grande como la de Alessandro Zanardi, después de su accidente en Lausitzring en 2001.

Y me quito el sombrero, porque normalmente volver después de esto, habría sido una sentencia de muerte.  Y eso es, por lo que muchos apostaron en ese momento.  Recuerdo lo que decían cuando se recuperó y volvió a los rallys por un tiempo, incluso corriendo en el WRC.  El noventa y cinco por ciento de las personas decía en las redes sociales frases como: “Pobrecito, su carrera en la Fórmula Uno ha terminado”, “Si no fuera por el accidente, habría sido un grande”, etc.  Estas personas afirmaban, que ya no lo verían conduciendo un Fórmula Uno. En el mejor de los casos, solo sería de manera simbólica.

Bien, volvió a la Fórmula Uno. No una, ni dos, ni tres, sino con la frecuencia suficiente para demostrar que aún era alguien valioso, sus impresiones eran acertadas para los ingenieros, para un equipo.  Y es por eso que Williams lo contrató para la temporada 2019, cuando en 2018 prefirió darle una oportunidad a Serguei Sirotkin, que pensaron que no cedió.

Vi su mano al volante este año controlar todas las funciones, y no me engaño al decir que es, una hazaña sobrehumana.  Estamos hablando de una máquina de 900 caballos de fuerza, que no es fácil de controlar.  Y, sin embargo, solo perdió entre uno y dos segundos para los pilotos a dos manos, algo que debe ser alabado, no criticado.  Y él sabía todo esto y aún así se ha mantenido firme a la temporada detrás del volante ante otros diecinueve conductores.

Si su chasis fuera un Mercedes y el fuera el último de la parrilla, por ejemplo, podría entender las críticas de los que piden que le retiren del asiento con efecto inmediato, como muchos lo hacen en las redes sociales, pensando que la Fórmula 1, es como el fútbol.  De hecho, creo que estas personas envenenan el medio ambiente, porque poco o nada saben lo que dicen.  Pero este año Williams parece haber dado una semblanza 1975 y aunque Kubica siempre ha estado detrás, pero no muy lejos, de su compañero George Russell.  E irónicamente, es con el polaco con quien Williams ha optenido su único punto del año hasta ahora.

Ahora imagine a Kubica en 1992 guiando el FW14 como está ahora.  Entonces si se podría afirmar las declaraciones de Nigel Mansell de que cualquier mono podría conducir ese auto,  que se arriesgaba a convertirse en campeón mundial …

Cuando escuché la semana pasada el anuncio del fin de su contrato con Williams para el final de la temporada, tuve la sensación de que había cumplido su misión.  A todos les demostró que era tan capaz de conducir una Fórmula 1, incluso con las limitaciones que tiene.  Y pocos se han dado cuenta, ya sea porque no ven, o porque no les importa, o porque piensan que la Fórmula 1 es para superhombres, preferiblemente blancos, excepto Lewis Hamilton.

Por mi parte, gracias por sus servicios y el espectáculo.  No tienes nada más que demostrar.  Puedes seguir tu vida en otras categorías o como lo desees  Lo has logrado, y copiando textualmente las palabras de Richard Bach, eres un Juan Salvador Gaviota, cuando otros apenas ven limitaciones, tu has ido más allá, no te rendiste, sigues siendo un excelente piloto, y apuesto que más de uno te buscará para piloto de pruebas, ya es sabido de tus conversaciones con Haas y Racing Point. Kubica, recuerda, el cielo es el límite y mientras estés en la tierra, vuela como quieras pero no te detengas.

Texto de Paulo Alexandre Texeira con Modificaciones por Rocío Romero

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F1

Red Bull parece mucho toro para Gasly.

Por: Daniel Guillén

Galería: Rocío Romero Navarrete (uncafeconserena)

Sin duda alguna, al menos por el momento, una de las decepciones de la temporada. Completado el primer tercio del campeonato pueden establecerse unas notas “parciales”, que no finales. En esta primera evaluación, Pierre Gasly calificaría indudablemente como suspendido. El salto a Red Bull, aunque sea desde el equipo hermano Toro Rosso, requiere un lógico acoplamiento, su compañero, además, es nada más y nada menos que Max Verstappen, uno de los pilotos más batalladores de la parrilla y todo un futuro campeón del mundo. Pero no menos cierto es que las diferencias entre uno y otro tanto en clasificación como en carrera están siendo casi insultantes.

El balance en calificación es de un aplastante 7-1 para el holandés, y en carrera, donde de verdad se cuecen los puntos, Max Verstappen suma 100, por 37 del francés. Quedando mucha temporada por delante, empieza a quedar claro que quizá, subir a Gasly al Red Bull ha sido un error, el joven francés necesitaba otro año más en Toro Rosso. Prueba palpable de que ni siquiera en el propio box de los de Milton Keynes terminan de confiar en él lo pudimos ver en la calificación de Francia. En ella, inmersos en la Q2, veíamos como Verstappen marcaba su registro con la goma media, mientras que a Gasly, le calzaban la blanda para pasar el corte. Pequeños detalles.

Visto desde otro punto de vista, quizá se entienda subir a Gasly al Red Bull. Daniel Ricciardo se marchaba la pasada temporada de forma relativamente sorpresiva, y el francés hizo una buena temporada en Toro Rosso con incluso, una cuarta plaza en Bahrein, su curriculum en categorías inferiores también le avalaba.

Pero Red Bull necesita un piloto más en forma siendo una de las tres escuderías más fuertes del momento. Necesitan en la clasificación de constructores esa cantidad de puntos que quizá Gasly no les pueda dar, al menos, aún. Y no se puede depender siempre de Max Verstappen para lograr los podios que a Mercedes o a Ferrari se le puedan escapar, o alguna eventual victoria, ya que no se presentarán muchas oportunidades de que esto pase.

A pesar del sensacional primer tercio de año que está haciendo Max Verstappen, confiemos, por el bien de Red Bull, y del propio Gasly, en que de otro salto de nivel y aporte más, o desde luego pinta a que el año que viene quizá no esté en el equipo austriaca.

Red Bull destaca positivamente en el diseño de sus monoplazas, pero negativamente en muchos de los movimientos que realiza con sus pilotos.

Nos leemos pronto con más.

F1

La Polémica Carrera Du Canadá

Galería de imagenes Rocio Romero

El pasado 9 de junio se celebró uno de los Grandes Premios con renombre en el calendario de Fórmula Uno, sumándose así el segundo GP en el grupo de las pistas de habla francesa. El Gran Premio De Canadá, edición número 40 en el circuito de Montreal.

Podría decirse que el gran premio fue difícil para varios equipos en muchos sentidos, comenzando con el piloto de casa, Lance Stroll. El joven oriundo de Montreal, no tenía siquiera expectativas de finalizar la carrera, dado el problema que presentó su monoplaza día sábado, iniciando las prácticas libres 3 (PF3), justo cuando hacía su vuelta de prueba. No era menos que, un fallo en el motor de combustión interna, de uno de los coches del equipo Racing Point, se apreció en pantalla la flamante llama. Había caos en el equipo y por supuesto, en Mercedes quienes no tenían una explicación para lo sucedido, principalmente cuando todos los motores Mercedes estaban usando nueva Unidad de Potencia(Pus). De igual forma, esto solo se traducía a una frase: más trabajo para los mecánicos. Y la duda de si, ¿Tendría Stroll, el coche listo o no para la clasificación?

Kevin Magnussen, fue otro quien también puso a trabajar a sus mecánicos al finalizar la Q2, con su aparatosa batida ya casi cuando recibía el banderazo a cuadros en su cronómetro, comprometiendo con esto el resultado de la vuelta de su compañero, el francés Romain Grosjean. Kevin Magnussen, lograba colarse en la Q3, pero su camino fue directo a su revisión médica. El asombroso mensaje de radio de la carrera lo dejaré para los últimos párrafos del artículo.

En cuanto a los pilotos de Red Bull, puedo decir, que Max Verstappen sigue brillando, este chico cuando se sienta al volante los días de carrera, simplemente quiere triunfar. Obvio, es el objetivo de todos los pilotos, pero no todos tienen, ni el talento suficiente ni el tacto con el que ha venido madurando Max. El holandés pareció no entenderse bien al principio con la pista canadiense, bien fuera por los neumáticos o el clima, pero no pudo pasar a la Q3 durante la clasificación, sin embargo, a nadie le preocupaba, salvo quizás a su compañero Pierre Gasly. Y en carrera, así lo demostró, Verstappen, se recuperó brillantemente acabando 5to, teniendo un control absoluto del neumático duro (49 vueltas), mientras su compañero debió conformarse con el 8vo lugar en carrera.  

Renault parece estar logrando las prometidas mejorías, tanto así, que incluso los McLaren amenazaron con una prometedora carrera, pero eso, solo fue una amenaza. Lando Norris tuvo que retirarse en la vuelta 9, mientras Sainz, si logró terminar, pero en la posición 11. Siguen los problemas de fiabilidad en este equipo. Por otro lado, Renault finalizó 6to y 7mo respectivamente. El mejor resultado del equipo en esta temporada. Bien por Daniel Ricciardo y Nico Hulkenberg por los ello.

El incidente en la salida entre Antonio Giovinazzi y Alex Albon, considerado como un incidente de carrera, e incluso creo, que ni siquiera llegó a abrirse investigación. A pesar que el anglo-tailandés, debió volver a boxes para cambiar su frontal, pero aceptada la decisión de los comisarios. Otro momento un poco confuso y sin investigación fue el error de Ricciardo, que incluso llegó a bloquear a Valteri Bottas, pero tampoco hubo investigación, cuando bien es sabido que el cambio de trayectoria es prohibido en el reglamento, y el australiano lo hizo 2 veces durante el Gran Premio, y aquí agradezco a José Antonio Fernández quien me aclaró mucho mejor el punto además compartir el mismo punto de vista al respecto.   

Lance Stroll, logró terminar la carrera, no solo eso, sino que además recibió el banderazo a cuadros en P9. Esto no se dice muy a menudo, pero por ésta vez, hay que resaltarlo: el canadiense hizo un buen trabajo.  Y del equipo Williams, si creen que no hay nada que comentar del equipo de Grove, hay que quitarnos el sombrero ante el espectacular pit stop de 2 segundos en el cambio de neumáticos en la parada de Robert Kubica.

Kevin Magnussen, realmente hizo el feo. Entendemos de frustración, pero detrás de cada equipo hay mucha gente que se esfuerza, que se va a dormir tarde y que se levanta muy temprano para tener el coche a punto. De muy mal gusto su comentario, y le doy la absoluta razón a Guenther Steiner.  Al interrumpir la comunicación de radio entre Kevin y su ingeniero. ‘Enough is enough’. Guenther dio una hermosa clase de como destruir la arrogancia sin necesidad de ser grosero. El danés, entendió inmediatamente el mensaje de su jefe de equipo y comenzó a disculparse, pero un poco tarde, la ofensa hacia a todo un equipo ya estaba hecha. Supongo que aquella célebre frase ‘Suck my balls’, que usó en 2017 hacia Nico Hulkenberg, la han de estar usando para con él todos dentro del equipo.  A veces pienso en las críticas que recibe Romain Grosjean, pero hay que destacar, la educación del piloto francés es digna de admiración. Ya en ocasiones le hemos visto hasta consolando a sus mecánicos. Solo por recordar detalles en Haas.             

 Mercedes, Ferrari, los comisarios y las gotas que derramaron la copa

El equipo alemán presentaba sus primeras dificultades durante la temporada, ya lo dije al principio, con lo sucedido con el motor del coche de Lance Stroll, sin embargo, sus pilotos tampoco la habían visto color de rosa en Canadá. Si bien desde los test de invierno en Barcelona se podía comprobar el tipo de pista en los que Ferrari tendría superioridad, Montreal presentaba todas las características para favorecer a los italianos, y así lo demostró y Mercedes aquí sufría. Incluso, minutos antes de la carrera, los de Mercedes seguían haciendo magia para solventar la avería del coche de su piloto líder, una fuga hidráulica descubierta la noche anterior. Veíamos también a mecánicos trabajando contra el reloj en el grid, faltaban pocos minutos para la vuelta de reconocimiento. Ferrari lideraba la salida con su piloto favorito, seguido del inglés de Mercedes, y Charles Leclerc que completaba el top 3.

Si, ya sé que hice mención de la difícil semana de Mercedes, pero aun así vimos no tiraron la toalla. A pesar de no tener las respuestas para Racing Point, Stroll acabó entre los puntos así como se vio a un Lewis Hamilton competitivo, casi que, empañándole la visión al retrovisor de Vettel, quien una vez más bajo presión volvió a cometer un error. Ok, admito, este 100% ha sido perdonable. Pero imperdonable a la vez, porque ha costado la ansiada victoria. Ese desliz de 5 segundos que, le robaron la ilusión al equipo que necesita mucha motivación. Fue doloroso, considerado anti-deportivo incluso por periodistas y ex campeones mundiales. Si la esencia del deporte a motor es, el riesgo, ¿dónde diablo ha quedado esa palabra ahora? Siendo justos y haciendo memoria, no es la primera vez que este tipo de maniobra se sanciona. Max Verstappen tiene una escuela de ello. Si recordamos bien, la protesta de Ferrari en Austin 2017 hizo que ya estando el holandés en la cool down, le notificaron que debía retirarse porque estaba sancionado con 5 segundos por haber ingresado a pista, empujando a Kimi. No había barreras en aquella curva, y la maniobra de peligrosa tuvo poco. Vamos a Japón 2018, Verstappen sobre Raikkonen nuevamente. Si vemos el video, fue prácticamente un cambio de pista del Vettel-Hamilton, Canadá 2019. Un escenario muy similar, solo que, de esta vez, el sancionado ha sido un Ferrari.  Les duele a todos, especialmente cuando la carrera haya tenido que ser decidida por esta razón.

La emoción de luchar por el primer lugar de Hamilton pasó a un segundo plano, ¿para que arriesgar más motor cuando por consiguiente cruzar de segundo le garantizaba el primer lugar? La decisión de los comisarios estaba a su favor. La séptima victoria en el circuito canadiense le llevaba a igualar al gran Schumacher. La sanción… justa o no, fue sanción. Unos a favor, otros en contra. Actitud de mal perdedor por parte de Sebastián, SI. Tan de mal gusto como el radio de Magnussen. Porque afirmo esto, porque no ha sido al primero que se le sanciona por igual acto. Segundo, porque de beneficios y favoritismos ha sido Sebastian Vettel bastante premiado, tanto por la FIA como por ahora su actual equipo, ni hablar de su paso por Red Bull.  Tercero, porque después de 7 carreras, donde el más perjudicado ha sido Charles Leclerc, quien ha demostrado ser digno de merecer trato preferencial, le fue negada la posibilidad de luchar por el segundo lugar, al no ser notificado de la sanción a su compañero. Pero una vez más en Ferrari, ¿para que arriesgar? Y más criticable aún, cuando el otro chico podía luchar. Más penoso que el equipo, como para salvarse de la vergüenza solo le pidió ir a por la vuelta rápida. Siempre he dicho que la política de Ferrari no es una política de fiar, pero peor aún, si eres piloto y ni siquiera en tu ingeniero de pista te puedes confiar… Creo que Charles tiene mucho en que pensar.         

Vaya, al final de este café me ha salido un verso sin esfuerzo. Nos leemos en el siguiente y último Gran Premio del grupo de habla francés en este campeonato.

Au Revoir Canadá.

Rocío Romero Navarrete.